Abel Caballero dirigi el apagado de las luces navideas de Vigo en un acto que cont con las protestas de los trabajadores del transporte pblico
15 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.
Los once millones de luces led ms famosos del universo se toman unas merecidas vacaciones de diez meses. Lo hacen tras siete semanas de deslumbrar a propios y extraos en Vigo, especialmente en el centro de la ciudad. El alcalde, Abel Caballero, certific ayer la finalizacin de la Navidad, algo que el resto del mundo ya saba desde hace una semana. Y lo hizo con su habitual estilo desbordante, aderezado por el ruido de fondo producido por los trabajadores de Vitrasa, que continan en huelga para reclamar un convenio colectivo ms prximo a sus intereses y que, desde hace semanas, quieren que el gobierno local ejerza presin a su favor en las negociaciones con la direccin de la empresa del transporte pblico de Vigo. Y el alcalde se lo agradeci, aunque a su manera. Gracias por este maravilloso concierto, les dijo con irona desde el estrado al pie del rbol metlico de cuarenta metros que presidi la Navidad.
Abel Caballero, rodeado de doce de sus ediles, dio las gracias a los millones y millones de personas que nos visitaron durante esta Navidad, y enlaz sus adjetivos favoritos cuando se refiere a esta entraable poca de amistad y amor fraternal, como son grandioso, maravilloso o inigualable.
No hubo tanta gente como en el acto de encendido de la iluminacin, que tuvo lugar en el mismo lugar el pasado 24 de noviembre, pero, al igual que entonces, destac el regidor vigus las ganas que tienen muchas ciudades de tener una Navidad como la que posee Vigo. Y se refera a Nueva York, Londres, Roma o Pars. Vamos a clausurar la Navidad que todo el mundo quiere tener, sentenci, para amagar despus con un toque de pena que aventuraba una inminente nostalgia. Incluso manifest que eran muchos quienes le piden que deje la iluminacin ms tiempo. Pero enseguida se vino arriba otra vez al recordar que no tardar mucho en aparecer otra vez noviembre por el horizonte, y con l, el resplandor.
As que pas al descendente contar del 10 al 0, en ingls, castellano y gallego. Y se apag todo, salvo el sonido de las sirenas de los trabajadores de los autobuses urbanos y el recuerdo de aquel 24 de noviembre, el da que se hizo la luz navidea en Vigo. Aunque tambin hay que recordar que no se hizo la luz en todas las zonas de la ciudad al mismo tiempo. Dos semanas despus del encendido, varias calles importantes, en cuanto al nmero de habitantes y situacin, todava vivan en la penumbra prenavidea. Fue debido a que el concurso pblico para la colocacin de la iluminacin y dems parafernalia tard en realizarse. Fue formalizado el 8 de noviembre con la empresa Iluminaciones Ximnez por un plazo de cuatro Navidades —que es como se cuenta el tiempo vigus— y con un desembolso global de 7,8 millones de euros.
Pero con las luces tambin lleg a Vigo la incomodidad de los atascos de trfico, especialmente el que se produjo el 1 de diciembre. Aprovechando la festividad en su pas, miles de portugueses se acercaron a Vigo para ver el lucero. El plan de trfico municipal se vio totalmente desbordado en una tarde catica, con todos los aparcamientos pblicos repletos y numerosos autobuses sin saber dnde aparcar. Un cabreo monumental se encendi ese da, similar al que tienen muchos vecinos de la zona donde se agrupan las atracciones infantiles, la noria y el mercado.
Pero tambin hay miles de vigueses que disfrutan de este tiempo, especialmente la poblacin infantil y los propietarios de los hoteles, que ven como su capacidad de hospedaje ha experimentado un notable incremento en una poca en la que tradicionalmente no trabajaban en exceso.
Ahora, una vez que ha vuelto la intensidad lumnica a sus niveles acostumbrados, comenzar un tiempo de valoraciones por parte del gobierno municipal. Como se ha hecho en anteriores ocasiones, se darn cifras de visitantes millonarias, de repercusin econmica y de proyeccin exterior. Y muchos echarn de menos esta poca, y otros quedarn descansados.