Orden en las drsenas de la estacin de autobuses compostelana. XOAN A. SOLER

El caos del viernes pasado desaparece, imperando el orden, pero la afluencia de viajeros es tal que evidencia la necesidad de multiplicar las frecuencias y los aforos

29 sep 2023 . Actualizado a las 20:21 h.

El colapso ha llegado a la estacin intermodal de Santiago de Compostelapara quedarse. Los trenes llenos, los autobuses muy demandados y los estudiantes tirndose de los pelos mientras refrescan la pgina web de Renfe son ya una constante desde que comenz el curso universitario. La enorme necesidad no hace subir la oferta y no parece que vaya a haber cambios en los transportes del Eje Atlntico gallego que les hagan aumentar su aforo o su nmero de frecuencias, a pesar de que son con diferencia los ms solicitados por los viajeros de la capital.

No era el viernes pasado, eso est claro. No haba colas que saliesen de los edificios ni tampoco trabajadores de Monbus moviendo pasajeros a tirn de brazo para que se colocasen en la ventanilla que deban. En las drsenas de la estacin de autobuses, ni rastro de inquietud por miedo a que el vehculo no aparezca o se desborde su aforo. Nada de eso, pero s movimiento y viajeros, que es justo lo que debe tener una terminal como la de Santiago.

Las ventanillas de billetes de la estacin de autobuses, sin grandes colas. XOAN A. SOLER

Aun as, pocos asientos quedan libres dentro de los autocares que van hacia A Coruao Vigo. Esto es as porque los usuarios que se han quedado fuera de los trenes saltan al asfalto, como es el caso de Sabela, una ribeirense estudiante de Educacin Infantil que tuvo que viajar desde A Corua hasta Santiago en autobs, para all coger un enlace a su villa natal. En otra ocasin lo hara en tren, pero tanta a demanda que chega para encher os buses e moita xente queda fra, coma min.




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pablo gonzlez



Guillermo Prez y Xin Pazos, estudiantes vigueses de Psicologa y Trabajo Social en la USC, dan fe de que la situacin no es para nada comparable a la del viernes pasado, que foi un caos coma nunca antes visto. Afirman que esta tarde la estacin puede acercarse a su normalidad, a pesar de que han perdido el bus que queran coger cuando llegaron a las taquillas porque estaba lleno, resignndose a la siguiente frecuencia. Queda la evidencia, por tanto, de que el problema es cotidiano y de que se requieren actuaciones.

El andn, rebosante de pasajeros a la espera del tren para Vigo. XOAN A. SOLER

En cuanto a la estacin de tren, ms de lo mismo. El orden imperaba, aunque bien es cierto que son muy pocos los aspirantes a pasajero que compran all mismo su billete. Quien se planta en el andn es porque sabe que sube, como Luca y Cristina, dos estudiantes de la Universidade de Santiago (USC) originarias de Catoira, adonde se dirigen en tren. No noso caso xa reservamos praza para todo o mes e tamn para novembro, indican las jvenes, conocedoras de los problemas para subirse a un vagn.

Luca y Cristina, de Catoira, a punto de embarcar hacia su villa natal. XOAN A. SOLER

Una aguja en un pajar

Son la excepcin Mara Veiga y su amiga Ana, de Viveiro, que van desde Santiago a A Corua en el tren de las cuatro y media de la tarde. Parece que hemos tenido suerte, pues con comprar el billete en la mquina nos ha servido, se congratulaba la joven. Esto ocurre gracias a los huecos que deja quien renuncia a su plaza a ltima hora, muchos ms de lo que parecen desde que se implantaron los bonos del Gobierno.

Pablo Fuentes y su amigo lvaro Castro, estudiantes de la USC que se marchan a Vigo en tren. XOAN A. SOLER

Otro de los afortunados como Mara es Pablo Fuentes, estudiante de Administracin y Direccin de Empresas (ADE) en la USC, que consigui billete comprando en la misma maana de ayer. Sabe de lo difcil es su hazaa, pues reconoce que a partir de octubre ya tiene reservados todos los asientos que necesita en viernes y domingos. Si hoy lo he conseguido ha sido gracias a que me pas desde el medioda recargando la pgina de Renfe, hasta que sali una plaza, y me lanc a por ella. Le tocar remar de nuevo en noviembre, pues ya est todo el mes ocupado y no pude comprar billetes.