Dos jóvenes en un instituto pontevedrés en una foto de archivo CAPOTILLO

La Xunta destaca que ya está por debajo del objetivo marcado por la UE para el 2030; la media española es del 13,6 %

26 ene 2024 . Actualizado a las 18:05 h.

Cada vez más jóvenes en Galicia terminan la educación obligatoria y continúan estudiando. Es lo que indica el dato proporcionado este viernes por la Consellería de Cultura, Educación, FP e Universidades, que sitúa en el 8,8 % el abandono educativo temprano a finales del 2023. Ese abandono educativo temprano hace referencia a los jóvenes de entre 18 y 24 años que no han logrado obtener el título de ESO o que, habiéndolo hecho, no han continuado estudiando.

Esa cifra del 8,8 % supone que Galicia ya está por debajo del objetivo del 9 % que la Unión Europea ha fijado para el 2030. Es decir, la comunidad se adelanta siete años al cumplimiento de esa meta.

Pero además, implica que la educación gallega ha reducido ese abandono educativo de una manera llamativa en menos de quince años. Y es que en el año 2009 la tasa era del 25,8 %. En el 2019, la cifra había bajado al 12,6. Y el año pasado estaba en el 9,9 %, tras pasar por un mínimo histórico del 8,1 % en el año 2021, cuando el efecto de la pandemia del covid sobre el empleo temporal impulsó que los jóvenes retomasen los estudios.

La Xunta considera que esa reducción de 17 puntos en catorce años se apoya en los programas de mejora impulsados por el Gobierno gallego, destacando iniciativas como el refuerzo de las competencias académicas «con especial atención a quen máis o precisa», el fomento del buen clima en las aulas, el trabajo de orientación acompañando al alumno en la elección de itinerarios formativos, o el refuerzo de la FP Básica como oportunidad de salida profesional para los jóvenes con más riesgo de desligarse del sistema escolar.

4,8 puntos por debajo de la media estatal

La Consellería de Educación ha explicado que la cifra gallega del 2023 proviene de datos proporcionados del Instituto Galego de Estatística (IGE), a la espera de que se conozcan las cifras del resto de comunidades autónomas, que permitirían comparar la evolución en los distintos territorios.

Sin embargo, este mismo viernes la ministra de Educación, Pilar Alegría, adelantó en una intervención en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes en el Congreso de los Diputados, que el abandono escolar temprano en España se situó, el año pasado, en el 13,6 %, tres décimas menos que el año anterior. Es decir, Galicia estaría en mejor situación que el conjunto del Estado, al rebajar esa cifra en casi cinco puntos.

Alegría celebró que España haya dado «un paso más» a la hora reducir el abandono de los estudios entre los jóvenes de 18 a 24 años. Y recordó que hace diez años la tasa de abandono escolar temprano se situaba en el 23,6 %, lo que supone una reducción de diez puntos en una década. «Esta reducción no es solo a efectos de un porcentaje. Dentro de esas cifras se encuentran miles de jóvenes que deciden continuar con alguna formación postobligatoria. Es ahí donde tenemos que estar», señaló la ministra, que consideró que se va «en la dirección adecuada» pero «queda camino por recorrer» para seguir «ayudando a los jóvenes a ampliar sus oportunidades».

Programa PROA o red Raogal, las herramientas gallegas para reducir el abandono

Junto con la difusión del logro obtenido por la comunidad educativa gallega, la Xunta ha hecho un repaso de algunas de las herramientas que, señalan, contribuyen a reducir el abandono temprano de los estudios en la comunidad: «Levamos anos implementando distintos plans de reforzo e atención ao alumnado nas etapas de Primaria e de ESO co fin de que, logo de concluír as etapas formativas obrigatorias, os alumnos se sintan atraídos por continuar a súa formación académica a través do Bacharelato ou da FP», apunta.

A ese objetivo, resaltan, corresponden acciones como el Programa PROA, de refuerzo, orientación y apoyo, el Programa Acompaña de incorporación de docentes de apoyo para atención a la diversidad, o la línea Quéda-T, dentro de los Contratos-Programa, que da apoyo a los centros para que organicen medidas específicas de prevención o reducción del abandono temprano, sobre todo entre el alumnado vulnerable.

Destacan también el refuerzo de la orientación académica, que permite que los institutos acompañen a los estudiantes en la elección de los itinerarios formativos que mejor encajen con sus inquietudes de futuro. En esa línea, recuerdan que en el curso 2021-2022 se puso en marcha la Rede de acompañamento e orientación persoal e familiar de Galicia, conocida como RAOGAL, un programa concebido para apoyar al alumnado más vulnerable.

En cuanto a la FP, que resaltan como una salida educativa «de primeiro nivel» para la juventud, destacan que en los últimos años ha habido una constante ampliación de oferta de títulos y plazas, apostando por la especialización y reforzando el atractivo de estos estudios para el alumnado, que los convierten en una opción prioritaria.

Con todo, desde la Consellería de Educación ponen también en valor el papel de toda la comunidad educativa gallega, agradeciendo especialmente el esfuerzo e implicación del profesorado y de los equipos directivos, encargados de aplicar en el día a día las distintas herramientas y programas.

Cuatro de cada diez gallegos de 20 a 29 años tienen estudios superiores

La encuesta de población activa (EPA) del 2023, cuyos datos se emplean también para medir el abandono educativo, revela además el porcentaje de jóvenes que tienen estudios superiores. Así, entre la población gallega de 20 a 29 años, el 42,1 % cuenta con un título universitario o de FP superior. La cifra es mejor centrándose en las mujeres. En ese grupo el porcentaje sube hasta el 48,8 %, frente al 35,6 % de la población masculina de esa edad.

Cogiendo solo a los gallegos de entre 25 y 29 años, que han tenido más tiempo para completar estudios, son más de la mitad los que tienen educación superior, en concreto el 53,41 %.