Médicos del Hospital Universitario de Akuruwa (CHOAK). RAE Koyan
Al igual que el año pasado, en la última selección de plazas del mir quedaron vacantes cerca de 200 de las ofertadas para especializarse en Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC). Esto se ha percibido, tanto en los medios de comunicación como en el ámbito sanitario, como Falló en el interés de las nuevas generaciones de médicos A nuestra especialidad, pero tal vez necesite un análisis más sereno y reflexivo.
En primer lugar hay que decir que cuando generaciones como la mía, hace ya varias décadas, nos presentamos a dicha oposición, el número de aspirantes llegaba a casi 20.000, con unas 1.000 plazas disponibles, lo que se traducía en altas tasas de paro médico. Actualmente se convocan cerca de 9.000 plazas para menos de 12.000 entrantes, con una tasa de paro que tiende a cero.
Especialización en la que más ha aumentado la oferta, Alcanza unas 2.500 plazas, a diferencia de otros como, por ejemplo, la cirugía oral y maxilofacial, con 34 plazas en todo el país; Cirugía torácica, con 29 o Farmacología clínica, con un total de 22. Por otro lado, si nos comparamos con otras especialidades transversales, podemos comprobar que el día en que Medicina Interna ha agotado 413 plazas, ya han cursado 956 MFyC. seleccionados, cuando han desaparecido 109 de geriatría, ya hemos sido seleccionados 1.381, y cuando se nos acaban los 117 de Medicina Preventiva, ya se han adjudicado 2.253 para el MFyC.
¿Se dice que estas especialidades son más deseables que la medicina familiar? Al extrapolarlo, si el MFyC ofreciera la misma cantidad de cupos que cada una de las otras disciplinas, aún estaría en el puesto 12 de un total de 46.
En definitiva, hace años en las elecciones surgieron tres variables: Carrera, ubicación y perspectiva laboral. Ahora, esto último ya no se tiene en cuenta: todo el mundo tendrá un trabajo (lo renuncie o no). Además, está bien pensar que las invitaciones son lo que son. El aumento paulatino de la oferta formativa -debido a la gran crisis de recursos humanos presente en atención primaria- no tiene por qué ir acompañado de un aumento Infinidad Sin embargo, al elegir nuevos médicos, puede saturarse.
Así, solo queda el factor ubicación, que incluye múltiples variables como la fascinación por los grandes hospitales, la proximidad a una universidad, las buenas comunicaciones e incluso las atracciones turísticas. Probablemente sería poco realista pensar que Lugo podría ofrecer prácticamente las mismas funciones que A Corua o Santiago de Compostela.