Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de A Corua. EDUARDO PEREZ

Tras otorgarle la custodia de las nias y el uso de la residencia matrimonial, en A Corua, la Justicia abre un proceso para echar a la okupa

19 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La Justicia decidi otorgar a una coruesa divorciada la custodia de las dos hijas nacidas en el matrimonio, as como el uso y disfrute del que haba sido el domicilio conyugal. En la sentencia del Juzgado de Primera Instancia nmero 3 de A Corua se acord adems que el hombre tiene que abonar 400 euros mensuales para las menores en concepto de pensin por alimentos.

El exmarido no estaba conforme, pues quera que la custodia fuese compartida, de ah que recurriese el fallo ante la Audiencia Provincial. Pero este tribunal, cuando estudi la apelacin, se encontr con un problema aadido, ms all de tener que tomar una decisin sobre si las nias tenan que pasar el mismo tiempo con el padre y la madre. El problema fue que la mujer se vio obligada a abandonar el domicilio conyugal porque su suegra se atrincher en la casa y se neg a abandonarla, segn recoge el fallo.

La madre de las menores, pese a que tena la Justicia de su parte, prefiri irse con sus hijas y no forzar un desalojo para que las pequeas no sufrieran aquella violenta situacin que se viva en aquel domicilio. No ya por el mal ambiente que aquello generaba, sino porque la suegra se hizo con una de las habitaciones, puso un candado en la puerta y all acogi a su novio, aade la sentencia.

La mudanza

La mujer tuvo que irse con sus hijas a un piso que tena en A Corua. Lo tena alquilado, pero ante semejantes circunstancias se vio obligada a alcanzar un acuerdo con el inquilino y recuperar la vivienda. Perdi ese ingreso con el que pagaba la hipoteca, pero all las nias, aade el fallo, vivan en un ambiente sano.

La Audiencia le record al exmarido que la ley establece, sin matiz alguno, que la parte que asume la custodia de los hijos nacidos del matrimonio ha de ser la que se quede en el domicilio conyugal hasta que cumplan la mayora de edad. Y eso por mucho que la madre de su expareja hubiese sido la avalista para que le concediesen la hipoteca al extinto matrimonio.

Para que la suegra de la mujer abandone la casa habr que abrir otro proceso judicial al margen de esta causa de divorcio contencioso.

En cuanto a la custodia compartida reclamada por el padre de las nias, el tribunal se la ha negado. En el fallo se explica que las menores estn mejor con su madre, que fue quien las educ desde que nacieron y que cuenta para su cuidado con apoyo de la abuela.