Imagen de archivo de un tren operado por Ouigo en la estacin de Madrid-Chamartn-Clara Campoamor Alberto Ortega

Transportes crtica la poltica de precios de las nuevas operadoras mientras la francesa ya hace pruebas entre Madrid y Valladolid

25 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Parece que hay dos etapas en la liberalizacin de las lneas de alta velocidad en Espaa. Una primera muy entusiasta con el proceso, que facilit la entrada de competidores con Renfe poniendo a Espaa a la vanguardia de la apertura de una de las redes ferroviarias ms modernas del mundo. Se aduca entonces que de esta forma el ADIF podra empezar a amortizar la enorme inversin ferroviaria de los ltimos 25 aos y, al tiempo, ofrecer ms frecuencias y mejores precios a los viajeros, que bajaran por el efecto de la competencia.

Esta visin positiva sin matices de la liberalizacin ha cambiado en los ltimos meses y el nuevo ministro de Transportes, scar Puente, se ha lanzado a cuestionar la poltica comercial de Iryo y Ouigo, acusando a estas operadoras de ampararse en sus solventes matrices nacionales, que son operadoras pblicas como Renfe —Trenitalia y la francesa SNCF—, para tirar los precios en Espaa y perjudicar as a la empresa ferroviaria de bandera espaola. No puede ser que las dos empresas que han venido a competir en el mercado ferroviario espaol con Renfe estn dando en este momento prdidas muy importantes, dijo, para cifrar en 40 millones el dficit de Ouigo y asegurar que Iryo —que cuenta tambin con capital espaol— est en una situacin similar. Al final tienen prdidas a base de tomar decisiones que, a veces, revientan el mercado pero que, luego, esas prdidas tienen el colchn del Estado para enjugarlas, aadi.

Es cierto que los dos primeros operadores que compiten con Renfe no son en realidad empresas privadas en sentido estricto. Habr que esperar a la segunda fase de la liberalizacin —en la que entrar la lnea Madrid-Galicia— y sus acuerdos marco para comprobar si empiezan a operar empresas que no estn participadas por capital pblico de otros pases.

Primera liberalizacin en la lnea

Esta visin crtica coincide con las reticencias de Renfe, y en menor medida del ADIF, a la peticin de Ouigo de operar frecuencias en la lnea Madrid-Segovia-Valladolid, cuyo itinerario hasta Olmedo forma parte del acceso ferroviario de alta velocidad a Galicia, aunque este nuevo servicio apenas tendra utilidad para los viajeros gallegos ms all del hecho simblico de que se liberalice por primera vez parte de la lnea. Aunque la primera fase de la liberalizacin se hizo en base a acuerdos marco, toda la red de alta velocidad est abierta al mercado, y se pueden pedir surcos en ciertos corredores siempre y cuando la Comisin Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) los autorice.





El ADIF abre el proceso para que Renfe tenga competencia en la lnea de alta velocidad a Galicia




pablo gonzlez



En ese proceso, Renfe y el ADIF hicieron alegaciones, muchas de ellas formales, pero orientadas a evitar la competencia —especialmente en el caso de la operadora— en el tramo troncal a todas las lneas ferroviarias del norte y noroeste de Espaa, una zona que puede convertirse durante aos en un santuario para Renfe al contar con tramos en ancho ibrico y al carecer los competidores por el momento de trenes de ancho variable. Aunque el Ministerio de Transportes se mostr favorable al nuevo servicio, Renfe aleg que Ouigo no lo haba comunicado con 18 meses de antelacin —en este aspecto coincide con el ADIF—, al tiempo que vea necesaria una caucin —una garanta econmica— por los daos y perjuicios que podra causar a la operadora pblica en este corredor.

La CNMC deba dictaminar si estaba en peligro el equilibrio financiero de Renfe, pues hay obligaciones de servicio pblico en esta lnea, pero finalmente descart esta posibilidad y dio el visto bueno a la nueva conexin de Ouigo, que en realidad es la prolongacin de su servicio entre Alicante y Madrid. De hecho, los trenes franceses ya circulan en pruebas y para formar maquinistas entre Madrid y Valladolid, y en abril se pondr en marcha el servicio. Todo esto contrasta con las trabas que est poniendo Francia a la entrada de Renfe en su mercado ferroviario.

Alsa se toma en serio su entrada en el ferrocarril

La llegada de empresas verdaderamente privadas al ferrocarril es uno de los objetivos de la segunda fase de la liberalizacin. Alsa, por ejemplo, est muy implicada en su entrada en el mercado ferroviario espaol, asociada con la andaluza Eco Rail. Parece que la empresa de transportes de origen asturiano ya se ha puesto en contacto con los fabricantes Talgo y CAF para adquirir trenes de ancho variable que puedan circular por toda la red, incluyendo el tramo en ancho ibrico desde Ourense hasta el resto de las ciudades gallegas.