Pascal, un holands asentado en Os Ancares, al pie de las terrazas en las que ha plantado ya 120 frutales y con su casa de fondo OSCAR CELA

Es el nico habitante de una aldea de la montaa de Lugo y acaba de poner en marcha un proyecto de permacultura

24 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Pascal Elzinga lleva cuatro aos viviendo en Orbn, una pequea aldea de la montaa de Lugo que pertenece al ayuntamiento de Cervantes. Con unas vistas de infarto detrs y un castellano casi perfecto, el holands habla de su da a da en Os Ancares. Teletrabaja para una empresa de software canadiense y, despus de tres aos esperando los permisos necesarios, ha puesto en marcha un proyecto de permacultura.

Elzinga se pas la vida viajando de pas en pas, hasta que una serie de casualidades lo llevaron a instalarse en Os Ancares. Lo suyo con estos valles fue un flechazo, como se suele decir. Decidi comprar una casa con una gran finca para tener animales y huerta. Su da a da empieza as, en contacto con la naturaleza. Despus se pone delante del ordenador y trabaja hasta media tarde. Lo apaga y de nuevo, se echa fuera para controlar los animales, hacer arreglos, desbroces y, desde hace unos meses, regar sus frutales.

Junto a la casa de Pascal un hrreo que acaba de rehabilitar luce esplendoroso junto a un porche que cubre decenas de plantas. Este sitio es muy duro, necesito endulzarlo con plantas ornamentales, dice el holands, que ya puede presumir de retranca gallega.

Un entorno natural privilegiado

Ahora mismo tengo cinco ovejas, pero tengo un macho por lo que mi idea es ampliar el rebao hasta que sean 20 o 22 y hacer silvopastoreo en el bosque, dice presumiendo de animales en un lugar sin contaminacin acstica y en el que solo acecha el viento chocando contra los rboles.

Su pequea granja convive con un proyecto de permacultura en el que lleva trabajando aos, pero que materializ hace apenas unos meses. Son cuatro terrazas en zigzag y con orientacin sur. Ahora mismo hay 120 rboles frutales plantados, pero mi intencin es que se multipliquen y sean ms de 1.000 prximamente, desgrana Pascal. Desde peras a manzanas, uvas grosellas e incluso granados. Aqu se dan muchas variedades frutales y yo espero tener la primera cosecha en dos o tres aos porque todo depende de la variedad que plantes; la clave est en elegir bien, aade. Su idea es vender la fruta en aldeas prximas, a vecinos y conocidos, aunque no descarta acudir a ferias cercanas.

Pascal, con algunas de las plantas ornamentales que cultiva en Os Ancares OSCAR CELA

Lo primero que tuvo que hacer el holands fue disear los bancales y lograr el permiso, que tard tres aos por los retrasos derivados de la pandemia de covid-19. Despus empez a acondicionar el terreno, asesorado por un experto de Estados Unidos que le dio los mejores consejos para poner en marcha su proyecto.

La idea es que el agua de la lluvia penetre lentamente porque aunque en Lugo llueve mucho, el agua se disipa velozmente. Las terrazas funcionan como una balsa, por lo que el agua se absorbe mucho ms despacio, aade Pascal. Sin embargo, este verano, con los frutales ya plantados, tuvo que regar de manera manual las terrazas a diario.

Proyectos de regeneracin del terreno

Para garantizar la viabilidad del proyecto de permacultura y su supervivencia, Elzinga utiliza varias especies de brassica que incluye la colza y otras flores silvestres que ayudan a generar races, esto permite fortalecer la tierra porque estamos en una zona con mucha piedra. En resumen, es un abono verde que ayuda a mejorar el suelo, especialmente despus de los movimientos de tierra que hicimos para crear las terrazas. Asimismo, el tronco de los frutales estn rodeados por astillas de madera que tambin favorecen la captacin de humedad.

En la parte alta de la finca, junto a la casa, Pascal tambin ha creado un pequeo estanque para favorecer la filtracin de agua hacia las terrazas.

Adems de su trabajo en remoto, de los animales y el proyecto de permacultura, Pascal cultiva una pequea huerta que todava resplandece en esta poca del ao. Tomates, habas, lechugas, girasoles y hasta alcachofas, que intenta mimar y respetar al mximo. Les dedico menos tiempo del que me gustara porque al final, el da no da para todo, dice.

Aunque Pascal vive solo, ahora mismo tiene un voluntario alemn que le ayuda con las labores diarias. Es el nico habitante de la aldea, y aunque esto no lo perturba, sus esperanzas estn puestas en poder repoblar su amada aldea de Orbn. Me encanta esta vida que llevo, sentencia con una sonrisa de oreja a oreja.