Los acusados, en la primera sesin del juicio en la Audiencia Santi M. Amil

La Fiscala acusa narcotraficante Javillo de liderar una red de trfico de herona, cocana y hachs que operaba entre Ourense y Pontevedra

02 oct 2023 . Actualizado a las 20:31 h.

En el mes de diciembre del ao 2021 funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Ourense, en colaboracin con agentes de la Guardia Civil de Ourense y Pontevedra, y de Polica Nacional, explotaron una operacin en la que llevaban meses trabajando. En el dispositivo —denominado Reditus y dirigido por el Juzgado de Instruccin nmero 2 de la ciudad de As Burgas— los uniformados arrestaron a un conocido narco gallego que, tras haber sido condenado a 8 aos de prisin por trfico de drogas, llevaba meses en situacin de busca y captura. Era Francisco Javier Janeiro Rodrguez, apodado Javillo.

Los funcionarios lo capturaron unto a su mujer en lo que pareca ser una operacin para comprarle cinco kilos y medio de herona a un suministrador de origen colombiano. Haban quedado en una gasolinera de Sanxenxo y all fueron arrestados Javillo, su esposa y el presunto proveedor. En el coche de este ltimo, oculta en el airbag del asiento del copiloto, se encontr la droga. En manos de Javillo se incautaron 3.000 euros.

Aquel dispositivo se prolong durante varios das y supuso el arresto de once sospechosos, adems de la localizacin de importantes cantidades de hachs, cocana y marihuana. Nueve de ellos se sientan desde este lunes en el banquillo de acusados de la Audiencia Provincial de Ourense. La Fiscala pide penas que van desde los cuatro hasta los ocho aos de prisin, adems de multas de hasta 50.000 euros, sospechando que formaban parte de una banda criminal dedicada al trfico de estupefacientes.

La droga, presuntamente, se importaba y posteriormente se almacenaba en garajes de seguridad tanto de Ourense como de Pontevedra, para su posterior distribucin a diferentes traficantes de ambas provincias. En la parte ms alta de la presunta red ilegal los investigadores y la fiscala sitan a Javillo, un arousano de 56 aos afincado entre Ourense y Sanxenxo, que ya haba sido arrestado en otra operacin antidroga desarrollada en la capital apenas dos aos antes.

Pero el conocido narco, que fue trasladado al juicio desde la crcel, asegura que cuando tuvo lugar la operacin Reditus l ya estaba fuera del negocio. En su breve declaracin ante el tribunal de la Audiencia que se encarga de juzgarlo, y contestando solo a las preguntas de su abogada, fue categrico: Yo me retir, asegur. As explic que tras recibir la sentencia de la Audiencia Nacional se puso enfermo y fue operado en dos ocasiones de problemas de corazn. A raz de eso me dediqu primero a la compraventa de coches de segunda mano por internet, y luego a la venta de berberecho para restaurantes, dijo, asegurando que en la trama que ahora se enjuicia nunca particip.

En relacin al da de su arresto, el 8 de diciembre del 2021, aleg que haba ido a la estacin de servicio de Sanxenxo para desayunar con su actual exmujer, Rosa R. V. Ella fue la que me dio los 3.000 euros para que pagara el alquiler de la casa, dijo en relacin al dinero. Tambin explic que era su suegra la que arrendaba la vivienda de la playa para que toda la familia pudiera ir all a veranear —en esa vivienda se localizaron 130 gramos de herona— y neg haber hecho intercambio alguno con el colombiano arrestado aquella maana.

La exmujer de Javillo corrobor esta versin. Ella neg tambin haberse dedicado a la venta de sustancias y reiter en varias ocasiones su condicin de drogadicta. Yo la droga la compraba, no la venda, dijo. Siguiendo la misma lnea de defensa el hijo del matrimonio, Miguel ngel J. R., dijo haber tenido distintos trabajos, ninguno ilegal. Esto es una persecucin hacia mis padres y hacia m, afirm, explicando que su madre vivi durante muchos aos de limpiar casas y que ahora se dedica a cuidar a su progenitora.

Otros cuatro de los acusados en este asunto negaron tambin tener relacin con el transporte, almacenaje o venta de droga, si bien dos de ellos s admiten los hechos que se les atribuyen. Es el caso de Libaniel M. G., que se confes arrepentido de haber realizado varios desplazamientos para hacerse con droga que luego vendera a la trama. Tambinadmiti los cargosAndrs C. H., el colombiano al que incautaron la herona el da del arresto en Sanxenxo.

En las cuestiones previas la defensa de varios de los acusados aludi a la nulidad de las actuaciones, asegurando que la operacin empez con otros sospechosos y que se vulneraron derechos fundamentales al pinchar los telfonos. La presidenta del tribunal avanz que se valorarn estos argumentos en sentencia. El juicio continuar este martes con la declaracin de los investigadores policiales.