El diagnstico de los expertos es claro y crudo: sobra droga y su precio est por los suelos, las organizaciones especializadas son cada vez ms violentas y no tienen lmite presupuestario; frente a la falta de medios policiales y juzgados, que alimentan la tormenta perfecta en Galicia y Espaa
05 oct 2023 . Actualizado a las 20:29 h.
El narcotrfico es un fenmeno criminal imposible de parar. Nada nuevo. Faltan medios policiales y judiciales para frenar la llegada de grandes alijos a Espaa por el Atlntico, pero tambin la distribucin y venta en tierra. Nada nuevo. Las organizaciones criminales se han internacionalizado, anan intereses en busca de ms beneficios. Nada nuevo. Tampoco que las tecnologas utilizadas por el narco lo vuelve invisible ante sus captores, que nada pueden hacer mientras debaten si intervenir esas comunicaciones supone una violacin de su intimidad. A mayores: la violencia entre organizaciones rivales va en aumento. Eso tampoco resulta nuevo, aunque s ms reciente en Galicia y en Espaa. No tanto en Europa del Este o Centroeuropa. Qu decir de Sudamrica o Centroamrica.
La actualidad recogida en medios de comunicacin supone el mejor termmetro. Es semanal, cuando no diaria, solo en Galicia. Pero orlo de boca de quienes encarnan la lucha contra el narco en estas latitudes resulta pavoroso. Conocen mejor que nadie la realidad de la calle, las costas y la que surca clandestinamente el Atlntico. El mircoles se citaron en A Estrada, en laAcademia Galega de Seguridade Pblica. Jueces, fiscales, guardias civiles, policas nacionales, funcionarios de Vigilancia Aduanera, prisiones o especialistas en seguridad internacional y terrorismo. Los convoc la Fundacin Galega contra o Narcotrfico. La perspectiva no fue regional. El prisma aportado parti de lo internacional, que est directamente relacionado con las Ras Baixas por su papel protagonista en el tablero global del crimen organizado.
Uno sale con peor cuerpo del que entr por la crudeza de la realidad, explica Fernando Alonso, gerente de la entidad organizadora: Sabemos la realidad, pero or que cuesta tanto solo contenerla, con todos los esfuerzos que hace el Estado, es duro, aadi.
Los presentes aportaron soluciones, algunas reiterativas y que invitan a preguntarse por qu no estn superadas. La principal: una, clamorosa, implica mayor transparencia y coordinacin entre unidades especializadas. Tambin se subray la necesidad de atacar al bolsillo del narcotrfico. Nada nuevo tampoco. El Congreso de Bamio, organizado por el mismo agente social, ya concluy hace 30 aos, de la mano de los primeros espadas de la lucha judicial contra el narco, que ese era el camino a seguir. Pero tres dcadas despus, la situacin es peor. Ya no solo por la falta de juzgados, o investigadores policiales; los narcos son ms violentos. De gatillo fcil. Importan los mtodos de su pases de origen a una zona con una cultura ajena a semejante escenario, concreta Alonso.
El asedio imparable del narco en Galicia
Javier Romero
Coherencia legislativa
El diagnstico clnico para frenar la expansin de la gangrena generada por el narco en Galicia o Espaa implica la prescripcin de varias recetas. Las plantean los facultativos que intentan cortar esta forma de pandemia al demandar que los sistemas legislativos de los pases implicados puedan aunarse para que unos no persigan a estos criminales montados en Ferraris, mientras otros van en un dos caballos. Macarena Arroyo, fiscal delegada Antidroga en el Campo de Gibraltar, aport la experiencia en su territorio comanche. Tambin el nuevo fiscal delegado Antidroga en Pontevedra, Servando Cao, o Juan Carlos Carballal, magistrado titular del Juzgado de Instruccin nmero 4 de Vigo.
La ponencia de Abel Rodrguez, capitn de la Guardia Civil que intervino en la jornada del mircoles, result especialmente ilustrativa. Concret con un ejemplo elocuente lo que implica esa escalada de violencia asumida por el narco da terra cuando record el da en que un investigado, mientras su vivienda era registrada, encaon a la comitiva judicial con una escopeta. Otro caso, ms reciente, cristaliz en el ltimo operativo contra el narco en la comunidad. Trabajaba principalmente hachs, y tena su zona de confort en Cangas. No dudaban en protegerse de posibles ataques de la competencia o de sus captores policiales con armas cortas de fuego.