Una jaula abandonada apareció en el estuario de la playa de Veigue. renunciar a ello
Hay 40 instalaciones de una empresa en quiebra. Ni Consellería La Mar ni un concursal los retirarán pese al riesgo que presentan
08 de julio de 2023 . Actualizado a las 05:00 AM.
Peligroso para bañistas, navegantes y motos acuáticas en pleno verano. mas que 40 jaulas de piscifactoría abandonadas Desde hace tres años en Lorbé, en la fértil y turística ría del Sada, han comenzado a separarse y acercarse a las orillas cercanas, como el 26 de junio, cuando uno de ellos alcanzó el arenal del Cirro, en Veigue. Estas enormes instalaciones flotantes, donde se crían doradas, son propiedad de una empresa acuícola isidro 1952 (antes Isidro de la Cal), que quebró en 2020. Eliminar estos toneladas de basura, Lo que supone un riesgo, sobre todo en estas fechas veraniegas, parece no ser responsabilidad de nadie.
Aguas abajo sin barrer
fuentes sección de marquien se da cuenta “Actualmente hay unas 40 gayolas y no tienen actividad”una garantía «Las decisiones que se van a tomar dependen de la gestora concursal». Esta persona es responsable de Comercial de Cultivos Piscícolas de Galicia SL, que pertenece al mismo grupo de empresas que Isidro 1952, admite que el proceso concursal aún no ha terminado y que no pueden hacer nada al respecto. “No tenemos la capacidad económica para retirarlos. Se acabó la concesión, y será la Xunta la que tendrá que hacerlo, me imagino”, dice este economista, que no quiere pasar de uno a otro y río abajo sin ser arrastrado.
“Las jaulas han estado abandonadas durante al menos tres años. Somos 30 jaulas con un diámetro de 25 metros y algo 12 o 14 jaulas de 16 metros de largo diam., más una bandeja que usábamos para almacenar alimentos de dorada, un generador, redes y una lavadora industrial. Todo está en Lurby», confirma Alfredo F. S., quien trabajó durante 16 años en Isidro 1952 como buzo y patrón
Sistema de anclaje a la deriva
Pero esta basura plástica abandonada en el Estuario del Eco no se limita a jaulas flotantes, porque cada una está amarrada al fondo del mar por Sistema muerto, cadenas, cabos y flotadores sobredimensionados. “Esto es lo que se soltó en el caso de las jaulas que llegaron a las playas. Me emocioné cuando leí que la empresa responsable había sido notificada del hecho si no estaba allí”, explica Alfredo.
Para sacar más de 40 jaulas, agrega, «habría que usar un bote o lancha para traerlas a tierra, y personas con motosierras tendrían que desmontarlas y cargarlas en camiones». En el caso de que también se desee extraer todos los muertos, cadenas, cabos y boyas, “será necesario utilizar un bote con cabrestante”, dice. Es un proceso que va a altos gastos financieros Que no puede manejar el concursal y que a la Xunta no se le ocurrió.
En enero de 2020, la presidenta del comité de empresa, Olga Rodríguez, de CIG, denunció que Isidro 1952 ya no alimentaba besugo y que se morían y se comían entre ellos. De hecho, el buzo Alfredo fue uno de los últimos cuatro empleados de la empresa en quiebra que se encargaron de vaciar las jaulas de peces. “Descargamos las jaulas personalmente, necesitábamos más personal, pero éramos cuatro trabajadores y una sola embarcación. Ponemos el besugo en el hielo y lo mandamos a hacer harina.. Se vendieron los barcos y luego se regaló todo. Eso fue hace tres años o más”, dice este ex trabajador.