Foto de archivo de un lobo en medio del lobo ibérico en Castilla y León María A. Montesinos | Evie

Primero debe haber un examen que evalúe medidas alternativas, según el Tribunal Supremo

16 de febrero de 2026 . Actualizado a las 6:20 p.m.

El Tribunal Supremo (TS) lo permite. Cazar lobos “sólo cuando sea la única solución para evitar daños al ganado”Por eso cree que debería ir precedido de un examen de las «medidas alternativas» que las explotaciones ganaderas podrían adoptar «razonablemente» para prevenir ataques. El fallo, que fue emitido el 12 de febrero pero publicado el lunes por la controvertida sala administrativa del mismo Tribunal Supremo, confirma en la sentencia de casación que Tribunal Supremo de Cantabria La que en aquel momento anuló las licencias concedidas por el Ejecutivo Regional de Cantabria para «extraer» numerosos ejemplares que pudieran causar daños a la ganadería de esta comunidad autónoma.

El tribunal menciona esto Todas las poblaciones de lobo en España están catalogadas como especies silvestres sujetas al Sistema de Protección Especial (LESRPE).lo que les permitió obtener “el máximo nivel de protección previsto por nuestra legislación” y en particular Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Si bien reconoce la competencia de las comunidades autónomas para adoptar medidas de gestión de especies que puedan incluir la muerte de ejemplares, el TS señala que dichas medidas “deben sujetarse a las estrictas condiciones” previstas por la normativa, teniendo en cuenta las directrices aplicadas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al aplicar directiva de hábitat.

Cazar un número concreto de lobos requiere “verificar el buen estado de conservación de la especie”, precisa, por lo que “No basta señalar que su población ha aumentado en uno o varios municipios concretos.«, pero «debido a la gran superficie en la que opera», es necesario realizar «un estudio más completo».

Por todo ello, la muerte de muestras “debe ser selectiva” y “No se puede permitir que se aplique al azar. Para un número determinado de personas sin otras especificaciones.