Al acto, que se celebró en San Domingos de Bonafal, asistieron un millar de personas

13 de abril de 2024 . Actualizado a las 13:40 h.

Más de mil invitados asistieron hoy a la toma de posesión de Alfonso Rueda. Y como estábamos en San Domingos de Bonafal, también estaba la Xunta, la peluquera jefe. Y también otro Alfonso, que es del bar Canon de Pau donde comienza sus días el jefe del Gobierno gallego. La boda del alcalde de Madrid, José Luis Almeida, estuvo muy ligada a la toma de posesión de Rueda, pero la invitación a la capital resultó insignificante comparada con la ceremonia celebrada al son de Bonafal y música de gaita de la provincia de Pontevedra y también de gaita. La comitiva de Orense le recibió mientras realizaba la antigua procesión del Reino de Galicia. Y también de la voz. Fátima Bijou – preguntó uno de Panorama a un espectador que reconocía su gusto por los festivales – cantando el himno gallego en versión cantada junto al ukelele de Rui Casal. Las cosas salieron tan bien que el presidente del Parlamento, Miguel Santales, salió al micrófono para presentar su moción. Repite toda la acción.

Tampoco tuvo nada que ver con la toma de posesión de Fernández Albor, laico y sombrío dentro del Pantende Galegos Ilustres, en un frío día de enero en el que la autonomía llevaba más de cuarenta años en cuatro patas. Hoy el termómetro era verano. Los gaiteros agitaban los cuellos de sus trajes mientras esperaban lentamente en la cuesta que conducía al parque, y había sombreros y gorras entre el público, y cuando no los había, les servían de sábanas para protegerse del sol. Había ventiladores, botellas de agua y Conversaciones enfocadas en el calor. Otro tema recurrente fue Reuniones sobre quién entrará y quién saldrá, del Consell de la Xunta. Si bien se sabrá este domingo, en la mañana, la pregunta más frecuente fue: ¿Qué, cómo haces algo?

Fue necesario consultar a uno de los principales candidatos a la entrada, a saber… Estrada Mayor, José López, quienes asistieron como público a las dos partes en las que se dividió la discusión sobre la inauguración. Pero nada. La misma que estaba a su lado Paola Prado, segunda del PP, quien respondió que era La grandeza de su partido.Porque tener tanto talento permite mucha especulación. Antiguos miembros del Gobierno gallego, como el exvicepresidente económico francisco condeÚnete al lado de los curiosos. hasta Anna BuntonUn portavoz del BNG bromeó sobre él si regresaba, pero el actual congresista se descartó por enésima vez esta semana.

El futuro de Valentín García, actual secretario general de Política Lingüística. Muchos le felicitaron por su nombramiento como asesor, pero él hizo caso omiso a las felicitaciones, como los futbolistas que no miran el trofeo en la final si tiene mala pinta. Respondió con cautela que estaba contento con su puesto actual y que correspondía al presidente decidir quiénes serían los miembros del consejo. Eso sí, recuerda que Rueda dijo eso en su discurso inaugural Hay un impulso para la política cultural y lingüística.

Al finalizar el acto, en el que Alfonso Rueda prestó juramento colocando su mano derecha sobre el estatuto y la izquierda sobre la constitución, los barones de la región del Partido Popular se acercaron al micrófono dispuesto para los medios de comunicación. Estuvieron el secretario general del partido, Coca Gamarra, o los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Maúco, y de Murcia, Fernando López Miras. También el secretario de Transporte, Óscar Puente, representante enviado por el Gobierno central que, según se compartió antes del evento, tenía anuncios en su carpeta. Cuando estaba a punto de comenzar, un grupo de asistentes comenzó a cantar Miodio a unos metros de distancia, pero la acústica del parque ahogó esos sonidos y Puente pudo comenzar. Hubo un anuncio: la oferta ferroviaria en Galicia pasaría de 800.000 a 2 millones de plazas. Pero no había mucho que pudiera identificar. La comitiva ya se había trasladado a la zona del cóctel, aunque hubo tiempo para que tomara la palabra Alberto Núñez Viejo, quien admitió estar orgulloso de que su sucesor fuera el presidente de la Xunta de Galicia.