La candidata nacionalista echa en falta pasar ms tiempo con su hija Ica, de 4 aos; practica yoga y le gusta ir a la Praza de Abastos de Santiago
16 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.
Abrir las ventanas de San Caetano para dar entrada al aire nuevo era una aspiracin poltica inimaginable en el nacionalismo gallego hace apenas ocho aos, cuando el BNG se precipitaba por un despeadero que amenazaba con convertirlo en una fuerza extraparlamentaria. En poco tiempo, todo ha dado un giro encabezado por la nacionalista Ana Pontn (Sarria, 1977), aspirante a la presidencia por tercera vez consecutiva y cuya Galicia soada ha adquirido, casi sin darse cuenta, una apariencia algo ms real. Ya no parece un simple anhelo.
De ah su afn por contar estos das qu hara si fuese presidenta. Propuestas, en su mayora, de inters ciudadano, que han solapado el marco ideolgico tradicional del Bloque, tan presente en sus bases y en su programa, pero susceptible de generar cierta aversin en una parte de la sociedad. Es el caso de la cuestin territorial, que tanto ha marcado la agenda poltica en Espaa, y a la que la candidata apenas ha dedicado tiempo por simple estrategia electoral. Para el 2028, Pontn s ve posible una Galiza con mis autogoberno para decidir ns desde o noso, con voz propia dentro dun Estado plurinacional, plurilinge e pluricultural. Un pas que, en definitiva, gane peso en el conjunto del Estado.
Hai moitas formas de sentirse galego
En la Galicia que vislumbra dentro de cuatro aos, la candidata aspira a que los ciudadanos no tengan que esperar hasta dos semanas para ir al mdico (plan de rescate de 200 millones para la atencin primaria) y a que las consultas de cabecera sobre salud mental (un 30 % del total) no se despachen con ms ayuda que una simple caja de ansiolticos. Hai que colocar as persoas no centro, insiste Pontn, porque coas medidas adecuadas, como un plan de refuerzo a la asistencia en el hogar dotado con 86 millones, en el 2028 habr ms mayores que pasen su vejez en casa, coa residencia como ltimo recurso.
En el eplogo de una campaa extenuante —que le ha impedido estar ms con su pequea Ica, de 4 aos, practicar yoga o pasear por la praza de Abastos de Santiago—, Pontn ve un 2028 en el que los jvenes tendrn ms facilidad para alquilar una vivienda (plan para movilizar pisos vacos), una industria que ha recuperado pulso (generar 12.000 empleos hasta el 2032) y un pas y un medio rural ms vivo, que se beneficie de un viento que de todos. Por eso, si llega a la presidencia y cumple su promesa, Galicia tendr en cuatro aos unha empresa pblica de enerxa e unha tarifa elctrica galega que abarate a factura da luz y que compense los costes sociales e ambientales de producir. Como dice, una Galicia en la que se beneficien todos porque, al final, hai moitas formas de sentirse galego.