El torques encontrado en mayo en las Mariñas Betanceiras, decorado con espirales, trenzados y dos puntas con forma de cebolla, es similar al segundo hallado.

La pieza, similar a la anterior aunque algo más pequeña, está depositada en el museo arqueológico del castillo de San Antón, en A Coruña

22 oct 2023 . Actualizado a las 17:52 h.

El torques de oro de Betanzos no estaba solo. La misma familia de As Mariñas betanceiras, en A Coruña, que en mayo desenterró una pieza de 394 gramos cuando araba un campo de su propiedad, ha encontrado otra joya del mismo tipo. En este caso la pieza es algo más pequeña, pero presenta unas decoraciones similares a la anterior. Como entonces, la familia ha entregado la pieza a los responsables de Patrimonio de la Xunta.

Las dos joyas fueron depositadas en la caja de seguridad del museo arqueológico del castillo de San Antón, en A Coruña, donde los especialistas del citado departamento autonómico los están estudiando para determinar su procedencia y composición exacta.




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La Voz



Las dos piezas fueron encontradas de forma similar, de forma casual cuando se araba la tierra. La familia que los encontró y la Xunta pidieron entonces que no se difundiesen datos sobre ellos ni sobre el terreno en cuestión, para evitar que se pusiesen en riesgo otras piezas.

Esa medida ha dado sus frutos, ya que la segunda pieza encontrada nunca corrió peligro de caer en manos de traficantes de obras de arte.

Tras el primer hallazgo, la directora general de Patrimonio, María del Carmen Martínez Insua, fue en persona hasta la ciudad herculina para ver la pieza. Esta vez será el propio conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, el que se trasladará hasta A Coruña para verlas. El Gobierno gallego también ordenó investigar la finca en la que aparecieron ambas piezas para comprobar si había más y la posible presencia de construcciones, sin que hayan trascendido nuevos descubrimientos.




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Xosé Gago



La legislación autonómica ordena que los «hallazgos arqueológicos casuales, […] por azar, como consecuencia de remociones de tierras, demoliciones u obras de cualquier tipo» deben comunicarse en el acto a la consellería competente en esa materia. La normativa prevé además un premio en metálico por cada hallazgo, que debe repartirse entre el propietario del terreno y la persona que haga el descubrimiento. El premio es equivalente «a la mitad del valor que en tasación se le atribuya al objeto encontrado». El responsable de esa tasación es el Consello Superior de Valoración de Bens Culturais, aunque los futuros recompensados pueden presentar una tasación propia que debe efectuar un especialista en la materia.

Esos premios solo son válidos para los hallazgos casuales. La ley prohíbe y persigue las excavaciones ejecutadas sin autorización.