La ministra de Igualdad, Ana Redondo, este miércoles en el Comité de Crisis por el ascenso de los homicidios por violencia sexual Daniel González | Evie

Ana Redondo responde a las últimas estadísticas sobre violencia sexual, siendo Andalucía y la Comunidad Valenciana las peores cifras

05 febrero 2026 . Actualizado a las 6:04 p.m.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, respondió este jueves a las últimas estadísticas Violencia sexual Advertencia contra el odio y la negación que difunde la extrema derecha “Alimentan la violencia en los hogares y en las calles” y quienes “No respetan a las mujeres, la igualdad, la dignidad ni sus derechos”. Lo hizo desde Gandía, en la Comunidad Valenciana, una de las regiones junto con Andalucía donde hay más casos de víctimas y agresores, y donde se ha detectado un ligero aumento de la violencia.

“Andalucía ha sido testigo de un año terrible de violencia sexual severa”, afirmó la ministra, refiriéndose a 14 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. Las «espantosas» cifras de este año no mejoran la situación, ya que de las seis muertes por violencia sexual en lo que va de año, tres son andaluzas. Redondo informó que su ministerio está en contacto con el ministerio con el que se ha reunido en varias ocasiones, y que ayer también recibió “opiniones diferentes” de representantes de esta comunidad.

El ministro lo defendió Una ley integral para combatir la violencia de género Ha concienciado cada vez más a la sociedad de que la violencia sexual “no es normal y debemos alzar la voz, condenarla y dar a conocer la situación que atraviesan muchas mujeres”. Redondo destacó que ese es el lado positivo: “Cada vez hay más quejas y las mujeres somos más conscientes de que tenemos que contar nuestra experiencia y lo que estamos pasando”.

Lo negativo, ha afirmado, es que asistimos a «una ola reaccionaria muy particular en aquellas sociedades donde gobierna el Partido Popular más extremo o la ultraderecha y la ultraderecha», donde «se normaliza la violencia, la negación de la masculinidad y la violencia de género». Según la ministra, esta situación «alienta a los violentos y asesinos y a los que no respetan a las mujeres, ni su dignidad ni sus derechos».