Manuel Núñez Singala, autor gallego más leído en las bibliotecas escolares o del último curso. sandra alonso

Supongamos que las lenguas son creaciones muy frágiles que viven en la boca de los hablantes y que, si no se hablan, pueden desaparecer: “Afortunadamente, con nuestra lengua tenemos todo para seguir adelante”.

30 de junio de 2023 . Actualizado a las 05:00 AM.

Alguien que se dedica a trabajar en la Universidad de Santiago para divertirse y también escribe para sufrir un poco. Manuel Núñez Singala (Lugo, 1963) cuenta que empezó a hablar gallego para hacerse mayor. Lo que este niño no sabía era que se convertiría en el autor más leído en su propio idioma en las bibliotecas escolares.

Nació en Lugo, pero pronto se trasladó a Villalba. criose en gallego?

—jefe No. Miña nai es mallorquina y mi padre es gallego, así que me educaron como moita outra xente: en castellano. Lo que pasa es que Villalba era un pueblecito y yo empecé a hablar gallego porque me era necesario para crecer. O el español era un idioma para niños, pero querías hablar de chicas o de fútbol, ​​o el gallego era para dos adultos.

– Acabé de estudiar Filología Gallega. ¿Cuándo sentiste este interés por el lenguaje?

—O galego Fue algo que elegí pero era inalcanzable. Estaba en todas partes, pero no importaba. Cursaba el último año antes de ir a la universidad cuando decidió estudiar Filología Gallega. yo haria un derito…


¿Atacas primero el lenguaje?

– Yo recuerdo, y no es algo que me hayan dicho, a un señor que no vivía, como veía a los profesores de primaria pegar a los niños porque hablaban gallego en clase. No me extrañó, era algo normal. La escuela de Franco fue un reflejo de la sociedad: el gallego, y no hubo dos hijos, fue reprimido con violencia.

– ¿Qué fue o qué te llamó la atención, qué decidiste defender el idioma?

– Nos verás desde mi infancia, cuando no entrenábamos en Mallorca, venían a rendir homenaje a Mallorca por su lengua que aquí no apreciamos. Fue entonces cuando comencé a interesarme por ella.


– Trípoli en el Parlamento de Galicia. ¿Estaba relacionado con el gallego?

– Sí, yo trabajaba en la unidad de traducción, pero era un período corto, como suplente, y tenía que revisar el diario de sesiones del Parlamento. Na Xunta, también trabaja para el Boletín Oficial de Galicia. Todas las obras que tienen están relacionadas con el lenguaje de una forma u otra.

Desde 1988, Departamento de Normalización Lingüística, Universidad de Santiago. ¿Cómo cambias o trabajas en diferentes organizaciones?


—No hay parlamento en la Xunta, ni más trabajo burocrático, de revisión y traducción de idiomas. En el caso de la universidad, el foco está en la mejora del lenguaje. Lo que hacemos es formación, terminología y campañas editoriales.

¿Cómo ha cambiado este trabajo?

– Desde entonces, los cambios han sido muy significativos. Cuando entré en la universidad, el gallego no existía. Como el primer Restaurador de la Democracia, Carlos Pajares, hubo una apuesta por la lengua que llevó a la administración gallega de la universidad. Desde entonces, trabajamos para que el gallego se convierta en una lengua utilizada en la enseñanza. Hay desarrollos significativos y muchos de ellos son desiguales. El aumento de su uso en la enseñanza es una constante, y esto tiene sus ventajas ya que la sociedad lleva el proceso contrario.


Dijo el Colegio de Gallego?

—Tienes mala salud de hierro, hay cosas que no son buenas. Hay que distinguir dos aspectos: a nivel cuantitativo, hay un descenso incuestionable que muestran las estadísticas. A nivel cualitativo hay un aumento importante: es un lenguaje que ahora se puede usar para enseñar, en la universidad o para hablar con la gerencia. O el gallego tiene todo lo necesario para seguir existiendo y seguir adelante. Faltan o comprometen dos gallegos. Falta Valentil. Deseo que la nueva generación o tome el relevo para que la lengua pueda sobrevivir. Los idiomas son creaciones muy frágiles que viven en la boca de los hablantes. Si no caen, pueden desaparecer. Afortunadamente, como gallegos, tenemos todo para seguir adelante.

– Vamos en el mismo bulto, os galegos eo galego?

-Creo que sí. Si perdemos nuestro idioma, perderemos nuestro patrimonio más importante.


– ¿Que te preocupa mas?

—a falta de obligación, da xente mais nova.

—Tiene sentido, entonces, que el autor gallego fuera el más popular en las bibliotecas escolares o el año pasado.

No es algo que buscas, y no es algo a lo que te entregas. Es algo que me hace muy feliz, sobre todo porque estos libros también son libros de jugadas. Es un premio que me hace mucha ilusión, que se da a los lectores.

¿Cómo describirías a las personas que conoces?

– Como persona con buen sentido del humor, trabajadora y honesta.

Decir que el humor es un componente de su día a día.

– Es esencial. Cuando lastimo a alguien y tiene buen sentido del humor, especialmente si es capaz de reírse de sí mismo, esa persona al menos me golpea. La vida suele ser dura y amarga, y el humor es el lubricante perfecto.

– ¿Tienes cuidado?

—Moeto, me molesta que no tengan sexo. No ser puntual es una pérdida de tiempo, y el tiempo siempre se me hace corto.

-¿cocina?

—Fago pouca cousa, cocina de emergencia.

¿Cuáles son las cosas a las que renunciamos por miedo?

– A veces, felicitaciones. Superar o mediar conduce a un terreno interesante.

—Que o fai Sentirse agradecido?

– Buena gente.