Bomberos comarcales desmontando el campamento que tenían en el Obradoiro PACO RODRÍGUEZ

Dicen que las negociaciones con la Administración iban por buen camino, pero llevan sin reunirse desde el 3 de enero; la huelga de este colectivo ya supera los siete meses

18 ene 2024 . Actualizado a las 17:19 h.

34 días después de haberse instalado ante la sede de la Xunta en el Pazo de Raxoi, en plena plaza del Obradoiro, los bomberos comarcales en huelga levantaron este jueves esa acampada, que iniciaron el 15 de diciembre y que les ha hecho a dormir en la calle más de un mes, Nochebuena incluida.

El conflicto que les llevó allí, lograr mejores condiciones salariales y laborales e igualarlas en las cuatro provincias, no se ha solucionado, pero el colectivo da por amortizada esa forma de protesta, tras lograr dar a conocer su situación a cientos de personas y haber recogido más de 32.000 firmas de apoyo. Esa es una cifra simbólica para ellos porque es el salario bruto anual demandado por estos trabajadores. Explican que les colocarían en los 1.670 euros líquidos al mes, aún por debajo de los 1.800-1.900 que, aseguran, cobran otros bomberos.





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Sin embargo, la huelga, que iniciaron el 15 junio, hace más de siete meses (217 días), continúa. Y es que aunque los bomberos consideran que en las negociaciones con la Xunta y las diputaciones (responsables, a través de consorcios, de los parque comarcales) parecía haber cierto acercamiento de posturas para, al menos, levantar el paro y seguir negociando con más tranquilidad, las partes no han vuelto a reunirse desde el 3 de enero.

«Toca reorganizarnos, coller forzas, agrupar ao persoal e cambiar a nosa forma de acción», advertía José Luis Pareja, miembro del comité de huelga. Esas nuevas vías, apuntó, podrían ir por lanzarse a la «busca e captura» de políticos, en plena precampaña de las elecciones gallegas.

El principal problema en este momento, dicen, está en la dilatación de los plazos de reunión por parte de la Administración, evitando marcar fechas e incumpliendo las promesas de fijar nuevos encuentros. «Mentres non teñamos nova data, seguiremos a facer presión», avisa Moisés Fernández, también del comité, con medidas que incluyen desde una manifestación hasta aparecer por sorpresa en actos políticos. 

Por su parte, el presidente del comité de huelga, Ángel Moldes, ha advertido que los trabajadores tienen la sensación de que Xunta y diputaciones están utilizando a los bomberos como «arma arroxadiza de cara á campaña electoral, coa idea de arranxar isto o último día e vendelo como un logro político». «Non é un xogo ao que nos prestemos a xogar», ha avisado.