Un compañero que caminaba por la planta en un descanso halló los cuerpos
18 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.
Un hombre y una mujer murieron en la madrugada de ayer en un accidente laboral ocurrido en una planta de reciclaje de plásticos en A Cañiza. Se trata de Mónica Martínez Míguez, de 42 años, y de Alberto Raña Pérez, de 50, que no sobrevivieron a la caída de un saco con 1.000 kilos de pélets sobre ellos. La empresa se llama Reciclados Plásticos A Cañiza, y entre otros cometidos, procesa tapones de plástico para molerlo; el producto obtenido se traslada a Córdoba, donde se encuentra la central de la firma. Pero más allá del trabajo que se realiza en esta planta, lo ocurrido en la madrugada de ayer ha dejado consternada a la población de A Cañiza. Ambos fallecidos eran padres y vecinos de la villa: «Gente muy conocida, vecinos queridos, y esto no nos lo creemos todavía», explica el alcalde, Luis Piña, que ha decretado dos días (ayer y hoy) de luto y que las banderas cuelguen a media hasta.
Los servicios de emergencia recibieron un aviso pasadas las dos de la madrugada y enviaron al lugar una ambulancia asistencial y a personal sanitario del punto de atención continuada de A Cañiza, aunque ambos afectados murieron en el mismo lugar. Según explicó el 112 Galicia, fue un compañero de las víctimas el que alertó del suceso; en la llamada, reconoció no saber muy bien qué ocurrió, pues él se encontraba en otra zona de la planta y no había visto el accidente. Según su relato, los dos compañeros se encontraban debajo de sacos de plástico derretido y de gran peso, y ya en la primera llamada indicó que intuía que ambas personas estaban muertas porque no las veía moverse.
Los plásticos también estarían a una temperatura elevada, aunque las fuentes consultadas en la empresa no concretaron. El compañero de trabajo que halló los cuerpos recorría esa zona de la planta, según parece, coincidiendo con un descanso del turno de madrugada. El 112, tras recibir su llamada de alerta, avisó al GES de Ponteareas y al de Ribadavia, y a los bomberos de O Baixo Miño, que finalmente no acudieron porque los dos primeros servicios de emergencias confirmaron que disponían de medios para liberar a las víctimas. También se personaron la Guardia Civil y los servicios médicos, así como al Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias.
Alberto Raña será velado desde hoy en el tanatorio de la parroquia de As Hachas, en el mismo ayuntamiento. El funeral se celebrará el lunes en la parroquia de Quins, en el Concello de Melón. Mónica Martínez será velada en el tanatorio de Ponteareas desde hoy y el funeral está previsto para el lunes en Batalláns, parroquia de As Neves.