Examen mir el pasado sbado en Santiago XOAN A. SOLER

En el examen se atribuye un trastorno psiquitrico a un mdico de primaria que acumula estrs y retraso en la consulta; el propio secretario de Estado de Sanidad dice que el enunciado es, lamentable y una falta de respeto

22 ene 2024 . Actualizado a las 13:10 h.

Mdico de 50 aos que con frecuencia acumula retraso de dos horas en la consulta, creando algn conflicto, aunque es el que tiene menor cupo de pacientes. Empieza su jornada laboral antes de la hora para planificar y adelantar su trabajo, pero siempre es el ltimo en salir. Explica: ‘no soporto dejar algo a medias, soy muy perfeccionista, tengo muchas cosas que hacer adems de las visitas (burocracia, papeleos) y no tengo tiempo para nada ms. No s cmo lo hacen mis compaeros que tienen familia, aficiones… ()’. A la exploracin se aprecia una preocupacin por los detalles, el orden y las normas, una incapacidad para discernir lo que es urgente y prioritario de lo que no lo es, una conducta inflexible y una incapacidad para delegar. Cul de las siguientes sera la orientacin diagnstica?: 1. Trastorno esquizoide de la personalidad. 2. Trastorno narcisista de la personalidad. 3. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad. 4. Trastorno de la personalidad no especificado.

Esta es una de las 210 preguntas que tuvieron que responder los mdicos que realizaron el mir el pasado sbado y que ha indignado a toda una especialidad, la medicina de familia. En un momento en el que la sobrecarga asistencial de la primaria est en pleno debate y en el que el estrs de los profesionales es una realidad, esta cuestin ha provocado una oleada de quejas. Las respuestas por parte de estos facultativos en las redes sociales no se han hecho esperar: La famosa pregunta del mir sobre el mdico de 50 aos no hay por dnde cogerla. Lo tiene todo: falta de respeto hacia una especialidad, hacia quienes sufren o han sufrido algo similar, sobrediagnstico o culpabilizar al trabajador por sus condiciones laborales, explica Ral Calvo, mdico de familia.

Para m lo maravilloso de la famosa pregunta mir es lo bien que describe que la situacin en la que se encuentran la mayora de las consultas de familia es patolgica, explican en la cuenta sanitaria 1cada8horas. Esta pregunta mir es para animar a los mdicos graduados a elegir medicina de familia, seala el profesional de familia ngel Lpez Hernanz. De verdad? Hacer esta pregunta en el mir me parece como poco, cachondeo, cuenta Javi Val, mdico y miembro de la sociedad cientfica Semergen.

Narcisismo de hospital

Entre los profesionales de atencin primaria de Galicia la cuestin no ha pasado desapercibida, agora mesmo o estamos comentando no grupo de wasap da xunta diretiva, explica Jess Sueiro, vocal de Agamfec, quien de esta pregunta concluye que,o que ten un trastorno de personalidade quen a fixo. Para este especialista de familia, que trabaja en el ambulatorio Concepcin Arenal de Santiago, el enunciado de la pregunta es la descripcin de un mdico de primaria feita por un mdico de hospital, y lamenta que exista todava esa sensacinde superioridad, narcisismo e presuncin, lo que se revela un sntoma de la situacin en la que se encuentra ese nivel asistencial.

Ofensiva e descritiva, as define la cuestin Sueiro, quien no descarta algn tipo de comunicado por parte de la Asociacin Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec), a la que pertenece. Aunque no es generalizado, detrs de esta pregunta se esconde,certo ambiente hospitalario e certa visin que se ten da primaria.

La polmica ha llegado al Ministerio de Sanidad y el propio secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien adems es especialista en familia, sali al paso en uno de sus perfiles definiendo esta pregunta como, lamentable y una falta de respeto a todos los profesionales de atencin primaria que siempre son ‘los ltimos en salir’, con unas consultas infinitas y un compromiso ms infinito an con sus pacientes. Lo ltimo que necesita la situacin de la primaria es una caricatura en forma de pregunta que obvie que lo que se dibuja como ‘caso clnico’ es la realidad forzada cotidiana de miles de profesionales tan comprometidos como maltratados, concluye el segundo del Ministerio.