El presunto autor del crimen machista sigue hospitalizado y no pasar a disposicin judicial antes de la prxima semana

23 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras la sociedad ribeirense trata de sobreponerse al impacto causado por el asesinato machista que el martes por la tarde acab con la vida de la joven Andrea Yturry, de solo 24 aos, la instruccin de la causa contra su presunto verdugo, Jhul Prncipe, sigue su curso. Todava no hay fecha prevista para su paso a disposicin del juzgado de Ribeira dado que sigue hospitalizado en el Clnico de Santiago debido a las heridas que se hizo tras llamar a un familiar para contarle que haba apualado a su expareja. Este pariente alert al 112, pero esa no fue la primera llamada que recibi la central de emergencias aquel da. La primera la hizo la madre de la vctima, preocupada porque no lograba contactar con ella.

Segn fuentes prximas a la investigacin, la llamada de la madre se produjo ante su intranquilidad por no conseguir comunicarse con su hija despus de que esta se dirigiese al domicilio que haba compartido con Jhul. Al parecer, l la haba llamado con el pretexto de cambiar una mampara, lo que podra indicar que tena un plan preconcebido, aunque este extremo est por confirmar. En cualquier caso, la tardanza de Andrea y el hecho de que no respondiera al telfono pusieron en alerta a su madre, que contact con el 112. Poco despus se producira la segunda llamada a emergencias, que desencaden el operativo para acceder por la fuerza a la vivienda de la calle Doutor Torres de Palmeira.

l no estaba tan grave

All, en el bajo del nmero 9, encontraron a Andrea ya sin vida y en medio de un gran charco de sangre y a su excompaero, tambin ensangrentado por las heridas que se caus con el mismo cuchillo de cocina con el que, presuntamente, mat a la joven. En un primer momento se dijo que el estado del sospechoso del crimen era crtico y que incluso haba estado a punto de entrar en parada cardiorrespiratoria. Sin embargo, parece ser que los cortes que se hizo en el cuello y en una mueca, aunque graves, no pusieron su vida en peligro y ya estaba estable cuando lleg al hospital de Barbanza, desde donde ms tarde fue derivado a la uci del Clnico de Santiago.

All lo tratan de las heridas que se caus mientras permanece bajo custodia policial. Su recuperacin marcar el ritmo de la instruccin judicial, ya que habr que esperar a que reciba el alta mdica para que pueda prestar declaracin en el Juzgado de Instruccin nmero 3 de Ribeira, especializado en violencia sobre la mujer. Lo nico seguro es que no pasar a disposicin judicial antes de la prxima semana, y ser a partir de ese momento cuando se determine su condicin de investigado como presunto autor del asesinato de su expareja, de la que se haba separado hace poco y con la que tena un hijo en comn de apenas dos aos de edad.

016

Las llamadas a este telfono son gratuitas y no quedan registradas en la factura