Desenterrar los cantos los convierte en proyectiles contra los acantilados

01 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En playas como la de As Catedrais, los cantos no se encuentran fcilmente; estn debajo de la arena. Si se desentierran y se ponen sobre la playa, cuando sube la marea y baten las olas, esas piedras se convierten en proyectiles que se estrellan contra las formaciones rocosas acelerando su erosin. Lo explica el catedrtico de Geologa de la UDC Juan Ramn Vidal Roman, concienciado frente a la prctica no permitida de apilar en equilibrio piedras en las playas y que este fin de semana volvi a cobrar actualidad tras aparecer con profusin en la de As Catedrais.

Con frecuencia se condena esta prctica por el hecho de que altera el paisaje de los arenales aunque pocas veces se relaciona con el fenmeno de la erosin a la que As Catedrais, una de la playas ms famosas de Espaa y sin duda la ms conocida de Galicia, es especialmente sensible. Precisamente, la vulnerabilidad de las formaciones rocosas de esta playa es la que ha permitido la configuracin que le ha dado fama internacional. Sin embargo, Vidal Roman seala que no es igual la erosin suave que provoca el movimiento de la arena, que el impacto de los cantos rodados colocados sobre la superficie: Si los responsables no se toman este fenmeno en serio, la atraccin turstica desaparecer, sentencia el gelogo.

El efecto de la erosin sobre las formaciones de pizarra de esta playa ya tuvo consecuencias indeseables en los ltimos aos, con la cada de uno de los arcos ms caractersticos en diciembre de 2020 y la muerte de una turista tras desprenderse una roca en 2018. Precisamente aquel luctuoso incidente fue el que oblig a regular el acceso de turistas al arenal que actualmente, aunque gratuito, requiere de inscripcin previa.


Vidal Roman subraya que el problema es que este tipo de prcticas se generalicen: Lamentablemente se produce un efecto llamada y lo que hoy es una ancdota se convierte en algo ms grave porque hay que pensar que esa playa la visitan miles de personas. En concreto, cada da existe la capacidad de despachar hasta 4.812 entradas para visitar la playa. Muchos das se agotan.

El gelogo comparte la opinin de otros expertos sobre el hecho de que existe una cierta impunidad con respecto a estas prcticas que, aunque prohibidas, rara vez acaban siendo penalizadas por la Administracin con lo que se extiende la idea de que vulnerar la norma no provoca ningn tipo de consecuencia.


El concello de Ribadeo ya pidi a la Xunta un mayor control sobre esta prctica que, en realidad, es susceptible de recibir multas de hasta 3.000 euros segn recoge la Lei de Patrimonio Natural. Lo hizo en los dos ltimos aos, pero ello no ha impedido que de forma episdica aparezcan estos montculos de piedras que no solo alteran el paisaje de uno de los monumentos naturales ms caractersticos de Galicia sino que tambin aceleran su erosin y, consecuentemente, su desaparicin.

Camarias: la plaga que se atemper con multas de hasta 6.000 euros

El Cementerio de los Ingleses, en Camarias, lleg a convertirse en un museo de estos pinculos creados por turistas deseosos de dejar una pequea huella de su paso por un paisaje deslumbrante que, poco a poco, fue perdiendo su aspecto original frente a la eclosin de estos milladoiros. No hay dudas entre los expertos sobre su carcter nocivo ya que no solo alteran el paisaje, sino que interfieren tambin con el desarrollo de las especies de flora y fauna.


Frente a la proliferacin de estas manifestaciones, el Concello de Camarias decidi hace tres aos incrementar la presin colocando carteles especficos que alertan de multas de hasta seis mil euros para quienes apilen piedras en este entorno que, adems est protegido por la Red Natura. La advertencia no ha servido para que de vez en cuando aparezcan algunos pinculos, pero es cierto que la epidemia se ha cortado.

Monumentos geolgicos

Muchas de estas piedras son monumentos geolgicos que tienen ms de mil aos, recuerda el catedrtico Vidal Roman: Ya sufrieron una notable agresin con la catstrofe del Prestige, cuando fueron manchadas y despus limpiadas. Al fin y al cabo, como seala el profesor emrito de la Universidade de A Corua: Hay playas y playas y, aunque siempre se trata de una alteracin inaceptable, en algunos casos, como el de As Catedrais o el entorno del Cementerio de los Ingleses, este tipo de practicas son mucho ms dainas ya que modifican entornos de enorme singularidad y fragilidad.