A causa del derrame, el comerciante tiene que cambiar el mueble, valorado en 17.000€, y limpiarlo varias veces al día.

18 de mayo de 2023 . Actualizado a las 05:00 AM.

Bienes dañados, muebles dañados, limpieza regular y uso de máscaras. Se está equilibrando el daño causado por el problema fecal en la planta baja ubicada en Forkery Street, en Barrio Monte Alto, en Corowa.

Comenzó con el inicio de la pandemia, hace tres años. Primero llené tres o cuatro cubos de agua con la fregona. Más tarde, cuando se reanudó la actividad después del covid, tuve que cerrar durante varios días porque no podía trabajar debido al derrame. Hasta el día de hoy, hay días que tengo que interrumpir la actividad para limpiar, explica Humberto Fernández González, propietario de Humberto Jewelry.

Para el comerciante, además de los daños en el mobiliario, cuyo valor se estima en 17 mil euros, lo más peligroso es el hedor. Así, el hombre se ve obligado a usar un protector facial porque es insoportable. Es un problema que afecta las ventas. Tenía un presupuesto para hacer dos piezas de oro con diamantes, que ascendía a 60.000 euros, y se echaron atrás porque el día que vinieron a formalizar el asunto, se metió al agua y le llegó a los tobillos, y se lamenta. Asimismo, cuenta que perdió algunos materiales, como cintas, por lo que el total que tuve que desembolsar fue de 10.000€. Tuve que arrancar varios cinturones y estropear el mueble, que estaba hecho a medida, pero no lo volveré a colocar hasta que no esté solucionado.


vecinos más afectados

Y no es el único afectado, ya que el edificio de al lado también sufre derrames. Vivo en el primer piso, y el bajo es de un familiar que vive afuera, pero es de uso comunitario. Desde que entró el agua fecal, no puedo tender la ropa porque el olor es asqueroso, dice Manuel Dovego. Tanto él como Humberto señalan que la lesión no tiene arreglo. Señalaron que hubo meses en los que no sucedió, pero continuó durante varios años. También señalan que no tiene nada que ver con las condiciones climáticas. los dos llamados Ayuntamiento de Corowa Para buscar una solución, tanto la Empresa de Medio Ambiente como Agua (Emalcsa) vinieron aquí, pero seguimos igual.

Fuentes municipales explican que tras revisar tanto el saneamiento como el abastecimiento se ha comprobado que están en regla, y que no hay fugas. A los afectados se les dijo que podría deberse a un ataque privado, pero en este caso el Ayuntamiento no podía actuar, por lo que se sugirió que se pusieran en contacto con las comunidades vecinas. Lo cierto es que el origen de la fuga está en la red privada de alguna propiedad.