La sede del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), en A Corua Marcos Miguez
El empresario le envi 250 wasaps en tres das para que volviese con l
06 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.
Tras un largo camino judicial, finalmente le dieron la razn a una mujer que se vio obligada a abandonar un trabajo estable con ms de diez aos de antigedad debido a que su jefe la acos sexualmente. La demandante haba mantenido una relacin sentimental con el dueo de la empresa. Hasta que conoci a otra persona y decidi romper un idilio de muchos aos. El hombre le envi durante tres das ms de 250 mensajes de WhatsApp. Unos, rogndole que volviese con l; algunos, afendole que lo hubiese cambiado por otro; varios, proponindole un tringulo amoroso, as como otros muchos de carcter sexual.
Fue tal el acoso que la empleada cay enferma por un trastorno de ansiedad generalizada. Estando de baja, denunci al jefe. Por la va penal y por lo social. Por la primera, lo acus de un delito continuado de coacciones. Por la segunda, por despido, al entender que aquel trabajo no poda conservarlo porque la situacin entre trabajadora y empresario era insostenible. Gan en ambas salas.
El hombre fue condenado por el delito de coacciones a 40 das de trabajos para la comunidad y a no poder acercarse a la vctima ni comunicarse con ella durante dos aos a una distancia inferior a 300 metros. Esa sentencia penal complicaba el futuro laboral de ambos. O se iba ella del trabajo o el hombre cerraba al no poder estar en la empresa durante el horario laboral de la empleada. Al final, se opt por el despido.
La mujer exigi que la indemnizasen no solo por lo que le correspondera por el despido, sino tambin porque este se debi a un acoso sexual. Tanto el juzgado de lo Social nmero 1 de A Corua como el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) le dieron la razn y condenaron al empresario a pagar a la demandante 40.000 euros por los daos y perjuicios derivados de la vulneracin del derecho fundamental de la mujer a su integridad moral.
La sentencia no atendi las reclamaciones de su jefe, que alegaba que aquellos correos enviados al mvil de su exempleada no pueden considerarse como actos de hostigamiento. El hombre dijo que se produjeron dentro de un contexto de confianza y de familia que reinaba entre ambos.
El tribunal no lo entendi as y en la sentencia se exponen los mensajes que le envi a la empleada de manera compulsiva durante tres das y a todas horas, y que acreditan que su contenido revela claramente una situacin de acoso sexual en el mbito laboral, por su reiteracin y su naturaleza sexual que afectaban a la libertad de la demandante, sin que existiera el ms mnimo indicio de reciprocidad o de aceptacin por la trabajadora.
Estos fueron algunos de los WhatsApp enviados por el empresario a su empleada entre el 3 y el 7 de julio del 2022: Ya te enseare hasta qu punto metes la pata. Vaya chasco. Bueno, uno ms. Puedo ser muy duro. Los que me conocen saben que no soy bueno como enemigo. Yo no voy a hacer nada ms. Seria trabajo perdido. No iba a llegar a perjudicarte, pero te pido que no despiertes mis instintos de guerra porque no soy capaz de no entrar en batalla cuando se me presenta un enemigo fuerte. Eres un bicho, pero te quiero tanto que cuando te deseo me quedo sin aire. Adems de otros de claro contenido sexual.