Su etapa en los banquillos tuvo como mayor xito el ascenso del Lugo a Segunda Divisin. Admite que el balompi ha cambiado mucho y defiende la calidad del jugador gallego
31 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.
1992 fue un ao que dej huella en el ftbol espaol. El Barcelona gan por primera vez la Copa de Europa, y la seleccin logr la medalla de oro en los juegos de Barcelona. Y un equipo acostumbrado a tener la Segunda B como techo ascenda a la categora de plata: el Lugo llegaba a Segunda Divisin entrenado por Julio Daz (Cesuras, 1948), un hombre que ya saba lo que era afrontar otros ascensos. Llevar al Laln y al Bergantios de Tercera a Segunda B ya formaban parte de su trayectoria cuando se sent en el banquillo lucense.
Su vocacin se haba despertado a finales de los setenta, cuando jugaba en el Ceuta. En ese equipo —jug tambin en el Compostela y en el Dter Zafra, de Extremadura— vio que empezaba a introducirse la defensa en zona y que el deporte empezaba a cambiar.
Una grave lesin lo apart durante meses de los terrenos de juego, pero lo acerc a la formacin. Siendo jugador ya logr el primer ttulo de entrenador. Luego vendran estancias en clubes de toda Galicia —el Compos juvenil, el Atltico Ribeira, el Flavia, el Pontevedra y el Negreira adems de los ya citados— y una larga etapa en la escuela gallega de entrenadores.
El entrenador y profesor era tambin empleado en la CRTVG, lo cual le daba cierta independencia econmica. Eu era un adestrador atpico, non viva do ftbol, recuerda ahora Daz. No tena la presin de ganar para mantener el sueldo. Tampoco tuvo dificultades en tratar con grupos de jvenes: Sempre a de fronte e resolva eses problemas en conxunto, dice. Lo que pona como norma bsica era que los problemas se le expusiesen a l y los jugadores no lo puenteasen para quejarse a la directiva.
Son situaciones que se acabaron en el 2007, cuando dej de entrenar. Admite que aquel deporte que tanto le dio es hoy diferente: Cambiou moitsimo, e mis que vai cambiar. Cree que en esa transformacin tiene mucho que ver la llegada de equipos rabes, llenos de reclamos en forma de millones de euros para captar jugadores europeos. Un caso como el de Gabri Veiga, que acaba de dejar el Celta para fichar por un equipo de Arabia Saud, un antes e un despois no ftbol, dice Daz.
No le sorprende el inters por jugadores de aqu: Galicia unha potencia en ftbol. Los gallegos, aade, solo precisan un poco de desparpajo para hacerse valer, ya que calidad no les falta.
Ahora prefiere ver partidos de categoras inferiores en directo y alguno en televisin. Disfruta de la tranquilidad de la aldea de Barouta, donde la preocupacin por proteger sus manzanos y sus perales de velutinas y de pjaros es infinitamente menor que el agobio de una ciudad: Non vivira en Madrid nin en Barcelona, asegura.