La falta de lluvias estivales en el tercio norte y el aumento del consumo provoca episodios desconocidos en la parte ms hmeda de Galicia
09 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.
Ms de una vez y ms de dos, algunos dirigentes municipales de la comarca de A Maria hicieron pblico su disgusto por las previsiones meteorolgicas que pronosticaban un tiempo nublado o directamente lluvia sobre las playas de la costa lucense en pleno verano. Se quejaban aquellos alcaldes de que muchas veces la previsin no se concretaba pero perjudicaba seriamente al turismo de sol y playa que perseguan. Este verano han tenido al fin las condiciones meteorolgicas que deseaban: mucho sol y una pluviometra anormalmente escasa. A cambio, algunos de los concellos ms tursticos como Foz o Barreiros han visto lo mal que se vive sin esas lluvias que han provocado cortes de agua y severas restricciones en su consumo y, por primera vez en la historia, se ha declarado la alerta por sequa en varios concellos de la comarca.
An no tengo cerrados los datos del verano, pero se podra decir que ha llovido menos de la mitad que otros aos, apunta el fsico Antonio Gregorio, aficionado a la estadstica climtica: No se puede decir que, en el futuro, todos los veranos vayan a ser as, pero s que estos episodios de sequa sern cada vez ms frecuentes, aade. La situacin de A Maria y del tercio norte de la provincia de A Corua es, en cierto modo, paradigmtica de Galicia: un territorio acostumbrado a grandes y constantes aportes hdricos que ve como van disminuyendo los das de lluvia. La anomala est en el norte de Galicia —confirma el profesor de Hidrologa de la USC, Jorge Dafonte—. En el sur, la coyuntura es la normal para estas fechas. Y eso se nota en los caudales de los ros del norte con una reduccin importante con respecto a otros aos.
Algo ms que pocas lluvias
Na Maria teen unhas precipitacins estivais que non son moi abundantes pero si constantes, que lles resolven o problema, anda que o problema verdadeiro un problema estructural de abastecemento de auga, porque como nunca lles faltou, non se preocuparon moito de conseguir unha forma segura de abastecemento da auga. un problema comn ao resto de Galicia, reflexiona el catedrtico de la USC Manuel Marey. Las inslitas alertas por sequa en A Maria no estn relacionadas nicamente con la ausencia de precipitaciones. El paulatino crecimiento de la presin poblacional en los principales puntos tursticos de la zona tiene como consecuencia un aumento del consumo de agua. Un verano como el que est terminando con escasas precipitaciones y aumento del turismo provoca que las restricciones sean inevitables. Estamos a falar dun aumento de poboacin que non ten un consumo normal de 100 ou 150 litros ao da —aade Marey—. E moito maior porque incle encher piscinas ou regar xardns. Hay que facer un diagnstico adecuado da situacin e limitar o acceso a auga en determinados momentos.
Para el resto de Galicia, la situacin hidrolgica entra dentro de lo normal. Incluso algunos expertos consideran que el 2023 est siendo un ao capaz de paliar en cierto modo la escasez que se arrastraba desde el 2022. De hecho, las lluvias deseptiembre van a mejorar an ms la situacin de los embalses. El ltimo boletn situaba el nivel de agua embalsada en el 62,3 %, muy cerca de la media de los ltimos diez aos en esa misma semana (62,8 %) y lejos ya de los preocupantes datos de hace justo un ao (48,73 %).
Debe acostumbrarse el norte de Galicia, su franja ms hmeda a veranos ms secos? Probablemente s, aunque no como norma. Creen los expertos que estos episodios de ausencia de lluvias sern ms frecuentes, aunque no la tnica general. De lo que no cabe duda es de que, de seguir aumentando la presin poblacional en verano sin cambios en la captacin de recursos hdricos, las restricciones sern la tnica habitual en los veranos del paraso hmedo gallego.
Incendios: la ruleta rusa de cada ao
Bien entrados ya en septiembre ya en marcha la relacin de incendios en Galicia es este verano excepcionalmente baja. Han sido pocos y de escasa entidad. Nadie celebra la buena noticia. An quedan meses muy complicados y la estadstica apunta a que el fuego est extendiendo su influencia hacia el otoo. En qu medida estn afectando las lluvias veraniegas a mantener esta situacin de tranquilidad? En cierto modo, coinciden los analistas, la biomasa, el combustible que agrava la intensidad de los incendios, no se ha secado como otros veranos. El ao pasado, en julio, ya se haban vivido los dos pavorosos fuegos que arrasaron las comarcas de O Courel y Valdeorras en una situacin intensa de sequa. Os patrns dos incendios mudaron —explica Manuel Marey, catedrtico de la USC y experto en incendios—. Agora hai menos porque os sistemas de extincin funcionan mellor e hai unha maior conciencia. Pero os lumes de agora son moito mis perigosos. Arden concellos.
Las primeras lluvias de septiembre y las que se prevn para este mes pueden prolongar la tranquilidad de los servicios de extincin, pese a la imprevisibilidad de los incendios forestales. Sin embargo, Manuel Marey compara la situacin con una ruleta rusa. El ciclo diablico de abandono del territorio y sus usos agrcolas y ganaderos que constituyeron tradicionalmente una barrera para la expansin del fuego se completa con la generacin de biomasa por las caractersticas climticas de Galicia. Esa biomasa, sometida al estrs hdrico del verano, es el combustible perfecto: Pode que o percutor golpee nun oco baleiro e teamos un ano sen lumes, pero mis tarde ou mis cedo, percutir sobre a bala.
La solucin para este experto es un cambio en el uso que se hace del territorio fomentando la agricultura y la ganadera. Parece que las condiciones climticas no van a ayudar, porque habr menos lluvias y estarn ms concentradas, con lo que la capacidad del territorio para captar agua se reducir. El futuro se presenta amenazador, aunque este parezca un ao tranquilo.