Trenes de las tres compaas que operan en la alta velocidad espaola: Iryo, Ouigo y Renfe Rober Solsona | EUROPAPRESS
Un reciente artculo en este peridico sobre el problema del ancho de va que afecta a la competitividad de las empresas que podran prestar servicios de alta velocidad en Galicia sealaba el origen de esta situacin en una desafortunada decisin poltica del pasado. El director general de Infraestructuras Ferroviarias, contradiciendo un acuerdo del Consejo de Ministros que obliga a construir las lneas de alta velocidad en ancho estndar, anunci en el 2010 que la lnea Ourense-Santiago, proyectada en ancho internacional, iba a ser explotada en ancho ibrico provisionalmente hasta la llegada de la lnea desde Olmedo a Ourense (lo que no sucedi hasta 2021).
La razn tena lgica, tanto en el plano tcnico como en el comercial: de una parte se ahorraba la construccin de dos cambiadores de ancho que se deban instalar en Ourense y en Santiago, para dar continuidad a la circulacin de los trenes de ancho variable, y se facilitaban las conexiones en Santiago: con la lnea convencional en A Grandeira y con el baips de Conxo hacia Vigo por el eje atlntico, de forma que los enclavamientos de la estacin de Santiago seran compartidos con la salida hacia el sur.
Comercialmente, se ganaban (ms bien no se perdan) unos tres minutos en cada paso por los cambiadores, pero se limitaba la velocidad del tramo de 300 a 220 km/h. La sociedad en general acept con carcter provisional esta medida, pensando que el ancho de va se cambiara al estndar europeo cuando la lnea llegara a Ourense. Por ello se instalaron traviesas polivalentes, aptas para los dos anchos. En todas estas actuaciones nunca se inform a los ciudadanos de que los ltimos kilmetros de la lnea, entre A Grandeira y Santiago, quedaron sin el sistema de seguridad ERTMS, pese a que esta carencia no vena exigida por la decisin de cambio de ancho.
Pues bien, cuando ya se haba inaugurado en octubre del 2020 la lnea hasta Sanabria y se anunciaba para el 2021 la llegada a Ourense, el ministro de Transportes, a la sazn Jos Luis Abalos, tom la desafortunada decisin (ahora s), de no cumplir la prometida recuperacin del ancho estndar entre Ourense y Santiago y mantener la red interior en ancho ibrico, creando una isla que imposibilita que las empresas que carecen de trenes de ancho variable puedan competir, abaratando los precios y mejorando la oferta de servicios.
Es el momento de pasar pgina y exigir al Gobierno que salga tras el 23J una solucin definitiva al problema de los dos anchos, igualndonos con todas las ciudades que conforman la red de alta velocidad espaola.