Un estudio de la USC sobre el Polígono Industrial de Remuino demuestra que un catálogo de solos agrícolas y forestales incluidos en la Ley de Restauración de la Terra Agraria de Galicia aumentaría la eficiencia agrícola y el valor medioambiental de las explotaciones
27 de diciembre de 2025 . Actualizado a las 6:29 p.m.
Treinta años después del inicio de la regulación territorial en Galicia con la aprobación de la Ley 10/1995, de 23 de noviembre -norma que luego sería sustituida por la Ley 1/2021, de 8 de enero-, la gestión de los usos agroforestales de los suelos situados en el ámbito rural sigue sin estar clara, más allá de que normativas como la Lei do Solo de 2016, la Lei de Montes de 2012 o Ley de Evaluación Ambiental de 2013.
Por eso otra norma, la Ley de Restauración de la Tierra Agraria de Galicia (Ley 11/2021, de 14 de mayo), incluye la creación de un catálogo de solos agrarios y forestales, como instrumento marco «Organizar y gestionar el desarrollo de dos usos propios en el territorio gallego». De lo que se trata es de optimizar el uso de cada terreno en función de sus características más rentables en tres sentidos: económico, social y ambiental.
A pesar de Han pasado más de cuatro años y medio. Dado que la normativa autonómica incluía la elaboración del catálogo como una de las recomendaciones emitidas por la Comisión Parlamentaria para el Estudio de los Incendios Forestales 2017, no existe más que una pequeña institución. julio pasado Departamento de Medio Rural Anunció que prepararía los primeros catálogos parciales en la comarca de Val di Lemos, pero de momento existen, por ejemplo, guías de fincas agroforestales como la de Remuino, en el municipio de Arnoia en Ourense. Precisamente este catálogo parcial se basó en un estudio publicado en una revista. Revista Gallega de Economía y Universidad de Santiago (USC)para ilustrar los beneficios que traerá la aplicación del catálogo en Galicia. detrás Sugiero que esto se haga a nivel regional. Para reunir con mayor precisión las características de cada región, el informe publicado también explica que esto contribuiría Superación del minifundio de la comunidadaumentaría la rentabilidad de las explotaciones, y facilitaría el acceso de las mismas a la superficie mínima de terreno para mejorar su eficiencia y reducir el riesgo de incendios. Sin mencionar que aumentará el valor ambiental de esas tierras.
¿Cómo se llegó a esta conclusión? Pues bien, como señala el estudio de Inés Santi, de… laboratorio regionaladscrito al Departamento de Ingeniería Agroforestal de la Escola Politécnica Superior de Enxeñería da Universidade de Santiago (USC), aplicó un método basado en “comparar el patrón espacial de los usos agroforestales actuales y los derivados del catálogo a través de una serie de indicadores cuantitativos y escalas espaciales”. Pero todo se analiza, añade, “desde la perspectiva Eficiencia de las actividades agroforestales y sostenibilidad ambiental de la región».
Entre las principales ventajas señaladas está que la aplicación de las directrices de este catálogo permite superar la antigua costumbre gallega: la ordenación de terrenos forestales y otras varias para agricultores y ganaderos. Lo ideal es implementar un enfoque combinado de usos agrícolas, ganaderos y forestales, “lo cual es fundamental porque estos usos compiten por los mismos sitios y deben organizarse de tal manera que se optimicen los beneficios económicos, sociales y ambientales a nivel global”.
Al mismo tiempo, señala, regular los usos agroforestales no sólo busca proteger los suelos altamente productivos, sino que “también promueve la cohesión regional al evitar la destrucción de paisajes y bosques”. Reducir el riesgo de incendios forestales Mediante una zonificación adecuada. Pero lo que nos recuerda el documento es que el catálogo debe completarse con el proceso de participación pública necesario para integrar los conocimientos e intereses de los agentes locales y del sector.