Adolfo Gacio, durante una degustacin este viernes de la Festa da Filloa de Lestedo XON A. SOLER
La investigacin se cierra, nuevamente, con duras crticas por parte de sus compaeros a la instruccin que protagoniz la jueza Pilar de Lara en Lugo
09 feb 2024 . Actualizado a las 20:31 h.
La instruccin de la operacin Pokmon a cargo de la jueza Pilar de Lara Cifuentes sigue acumulando fracaso jurdico tras fracaso. Y esos golpes a la profesionalidad y capacidad de la que fue magistrada en Lugo no se los estn dando aquellos a los que imput o incluso envi a prisin provisional, sino sus propios compaeros togados, que estn archivando la gran mayora de las piezas separadas en las que se ha dividido esta investigacin contra una presunta trama de corrupcin que afectaba a polticos de todos los colores repartidos por toda Galicia, Asturias e incluso Catalua.
La ltima pieza archivada es la relativa a la adjudicacin a la empresa Vendex del servicio de ayuda en el hogar de Boqueixn. Afectaba al que fue alcalde del PP en este municipio, Adolfo Gacio, que lleg a pasar por el mal trago de pisar el calabozo cuando fue detenido y que tuvo que dimitir, as como a Alberto Quintana Vilarelle, extrabajador de Vendex, y a Paula lvarez Conde, Carmen Pereiras Prez y Ramn David Fernndez Luaces. Todos ellos han quedado exonerados de toda responsabilidad por estas pesquisas.
La titular del Juzgado de Instruccin nmero 1 de Santiago, Ana Lpez-Suevos, critica duramente en su auto de archivo la instruccin de Pilar de Lara. Advierte que no era posible ya practicar ninguna diligencia ao ter transcorrido amplamente o prazo dun ano previsto, as como que las defensas haban denunciado mltiples irregularidades procesales que, ao noso xuzo, tian un fundamento slido, tanto no que se refire vulneracin polo xulgado de instrucin nmero 1 de Lugo do dereito ao xuz predeterminado pola lei, ao forzar a asuncin da instrucin dun procedemento para o que non era territorialmente competente, como ao feito de que a causa se atopase formada mediante un engadido sucesivo de particulares de diversos procedementos de xeito tal que o seu resultado un conglomerado de difcil lectura e case imposbel comprensin, seala.
Adems, las grabaciones telefnicas que se supona eran la principal prueba contra los investigados tampoco han valido para nada porque no se enviaron inicialmente y ahora es completamente imposible determinar si todas esas horas de conversaciones fueron legales y contaron con todo el respaldo jurdico exigible.